Amor
Ama hasta que te duela. Si te duele es buena señal.
 
Madre Teresa de Calcuta (1910-1997) Misionera yugoslava nacionalizada india.
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“Bajo las alas divinas” PDF Imprimir E-mail
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Escrito por Francisco   
Lunes, 21 de Marzo de 2011 23:29

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(Experiencia de Roque y su hijo (hermano de Francisco)

El día 11 de Abril de 1992 Raúl pone sobre la mesa de la celebración, por indicación de Jesús Martín, que vienen a Madrid desde Las Palmas un padre con su hijo de días, para que el niño sea operado de corazón; necesitan alojamiento.

Le decimos a Raúl que si les parece y lo ven a propósito en nuestra casa tenemos sitio. Nos encontramos con una lectura de Eclesiástico que dice: “Ayude a tu prójimo en

sus necesidades”. La recibimos como palabra en esta situación concreta.

El día de la operación, miércoles 23, Agustín se encuentra con el Salmo 91 “Bajo las alas divinas”. Se lo ofrece a Roque (padre del niño operado), que lo escucha y pide se lo escribamos. Lo he tenido todos los días sobre la mesa. Entre otras cosas el Salmo dice: “A tu lado caerán mil y a tu diestra diez mil y a ti nunca te alcanzará”. Al lado de Carlos (el niño) en el hospital han muerto dos niños cuando estaba en la UVI y otro cuando estaba en planta.

 
Querida Susi PDF Imprimir E-mail
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MaloBueno 
Escrito por Francisco   
Lunes, 07 de Marzo de 2011 00:29

 

Telde a 14 de abril de 2002

Querida Susi,

Por fin he tenido un hueco para sentarme y ponerme a escribirte esta experiencia que te prometí te iba a enviar aunque, al empezar, he pensado que quizás sería bueno que te contara algo más sobre mí y sobre ese “Dios vivo” del que tanto Francisco como yo anunciamos en catequesis pues puede que así puedas entender mejor qué es lo que nos ha llevado a trabajar por su Reino.

 
Los que sembraban con lágrimas PDF Imprimir E-mail
Escrito por Francisco   
Jueves, 14 de Enero de 2010 15:55

Los que sembraban con lágrimas, cosechan entre canciones.

        Después de lo ocurrido hace ya trece años, tengo ánimos de recoger por escrito la experiencia más dolorosa de mi vida; si no hubiese sido por la palabra del Señor, si no hubiese estado viviendo la fe en comunidad, no lo hubiese podido soportar sin derrumbarme. El salmo 126 “…los que sembraban con lágrimas, cosechan entre canciones. Aunque iban llorando al llevar la semilla, vuelven contentos, trayendo las gavillas” se ha hecho carne en mi historia.